agosto 30, 2004

Limpiar es mi muerte


Una de las labores más ingrata en este mundo es limpiar. Tratando de obviar ese compromiso, me encuentro frecuentemente, cocinando los platos mas complicados , para no tener ni un minuto libre para ese menester.
En todos los años de mi vida, jamas he visto ni leído que un hombre se ha enamorado de una mujer por lo bien que limpia, pero les aseguro, que la literatura esta inundada de los casos de aquellas que cocinando, han enamorado hasta el mas indomable. Otro detalle importante y que quiero hacer notar es el siguiente, ¿Cuantos de ustedes han recibido una invitación para limpiar, con la formalidad que lo invitan a cenar? ¿Me pregunto cuanta gente iría a una invitación como esa? Seguro, algunos masoquistas.
No puede negar que es grato llegar o estar en un lugar limpio, todo el mundo lo disfruta y sin la menor contemplación también lo ensucian. Creo que esa adversión cambiaria, si alguna vez alguien me dijera “. Desde que limpias el baño de esa manera, ha desaparecido completamente mi estreñimiento”.